El pasado día del Español, el día e, quisimos ir al instituto Cervantes en Utrecht a celebrarlo y a comer la paella gigante que habían organizado (bueno, solo un poco de ella claro). Pero amaneció un día lluvioso por lo que cambiamos de idea y acabamos de paseo por otra pequeña ciudad que no conocíamos. Fuimos a Amersfoort, donde nada más llegar nos recibió esta escultura de un toro gigante, muchísimo más grande que el famoso de torico de Teruel.
Es una antigua ciudad que en su día estaba rodeada por una muralla, de la que hoy aún se conservan cuatro puertas. En esta foto podéis ver una de ellas.
Como en otras ciudades del país, está llena de calles de adoquines, casas antiguas, bicicletas, canales y pequeños puentes.
Tuvimos suerte, y había mercado en el centro, por lo que estaba todo muy animado. Y por supuesto, para la ocasión habían montado un puesto de Pofertjes. No pudimos resistirnos, como véis en la foto.
Cuando estás de turista, y toca un día de lluvia, o te quedas en una cafetería o coges el paraguas y te apuntas a todo, como los que véis en la foto. ¡Qué ganas de motarse en barquito!




No hay comentarios:
Publicar un comentario
cosinas que nos decís